messiento reflexivo
Esta campaña me permitió reflexionar sobre los valores de empatía y solidaridad, brindándome una visión más amplia de la realidad en la que vivimos. A través de ella, pude comprender que, mientras para mí puede ser normal gastar dinero en cosas no tan necesarias, hay muchas familias que apenas tienen la capacidad de cubrir sus necesidades básicas e incluso hay familias que no lo logran.
Durante nuestra tercera salida CAS, tuvimos la oportunidad de visitar la Sinagoga y aprender sobre las prácticas religiosas de la comunidad judía. Durante la visita, la directora Patricia Flowers nos brindó una interesante explicación sobre las diferencias entre las prácticas religiosas judías y las católicas en un edificio de culto. A diferencia de las iglesias católicas, las sinagogas son lugares de culto muy sencillos, con pocos adornos y decoraciones. Además, en las sinagogas no hay imágenes religiosas ni crucifijos como en las iglesias católicas. Otra diferencia importante es la forma en que los judíos llevan a cabo sus oraciones. A diferencia de la misa católica, las oraciones judías se recitan de pie, en hebreo y sin música o cantos. Los judíos también leen la Torá, que es el texto sagrado, durante sus servicios religiosos, mientras que los católicos leen la Biblia.
Una visita a una sinagoga por fuera por primera vez puede ser una experiencia interesante que nos permite aprender acerca de la arquitectura y simbolismo de los edificios judíos. Aunque no entremos al edificio, podemos observar detalles que nos brindan información sobre la religión y la cultura judía. Más allá de la arquitectura y los símbolos, una visita a una sinagoga por fuera también nos brinda una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la diversidad religiosa y cultural en nuestra sociedad. Al ser testigos de un lugar de culto de una religión diferente, podemos desarrollar una mayor comprensión y tolerancia hacia las creencias y prácticas de otras personas.
El 11 de agosto de 2022, la directora del centro, Patricia Flowers, nos expuso su recorrido en su viaje a Ámsterdam y Berlín, con el propósito de brindarnos una perspectiva más cercana del holocausto. Ella tuvo la oportunidad de visitar la casa de atrás, lugar donde vivió Ana Frank, por un largo periodo de tiempo durante la segunda guerra mundial, y los restos de algunos campos de concentración como Sachsenhausen. La explicación de su viaje estuvo acompañada con su experiencia en primera persona cuando visitó el último lugar mencionado, y un regreso en el pasado con las condiciones en las que los judíos tenían que vivir.
Su explicación nos permite reflexionar y desarrollar valores que en aquella época no se veían presentes. Darnos cuenta de qué tan injusta era la vida de los judíos en el siglo XX solamente por su religión contribuye en ver al mundo desde una perspectiva más empática y tolerante, sin rechazar al resto por sus creencias, gustos o persona; debemos aceptar que no todos somos iguales y nuestras diferencias nos hacen únicos dentro de millones de personas.
El 25 de agosto, nuestra segunda
visita del tercer bimestre, Patricia Flowers nos continuó enseñando su viaje en
Alemania. Asimismo, nos contó acerca de su experiencia dentro de los centros de
concentración, mencionando también los sentimientos. Es importante destacar que
una de las visitas más impactantes fue a Sachsenhausen, donde el sobreviviente Hirsz Litmanowicz, un conocido de Patricia, estuvo. Nos
explicó el ambiente agobiante que manifestaba el lugar, más aún que conocía las
anécdotas de Hirsz, las cuales influían aún más en sus sentimientos. Aquello coloco
a Patricia en un estado débil emocionalmente, puesto que supo qué tan infrahumano
era la condición en la que se encontraron muchos niños.
La experiencia de Patricia nos hace desarrollar sentimientos
y valores hacia la injusticia que en la actualidad todavía se presencia, ya que
la igualdad y equidad no es completa aún. Los acontecimientos ocurridos en el
pasado transcienden al día de hoy y nos hace ver el mundo de un modo empático y
solidario.
El día de hoy, todos mis compañeros realizamos
una actividad dirigida por la directora del centro, esta consistía en que cada
uno de nosotros recibía un papel con un fragmento del diario de Ana Frank, a
partir de este tendríamos que plantear y escribir una situación en la cual Ana
suponía estar escribiendo el fragmento; además establecer una relación entre su
experiencia y alguna que nosotros hemos tenido.
La reflexión realizada nos permitió
ver a nuestra vida de otro punto de vista y darnos cuenta de nuestra realidad y
dolor. Las reflexiones extensas que realizaron mis compañeros, fueron realmente
profundas y manifestaban sufrimiento, al igual que lo que vivió Ana a su corta
edad, estar escondida y aislada solamente por su ideología, privándose de
libertad e ser lo que realmente era, una adolescente.
La fecha 12 de diciembre, mis compañeros Ximena Morales y José Antonio Fernández, y yo, estuvimos encargados de ocuparnos de la organización de víveres para posteriormente ser entregado a los niños. En primer lugar, tuvimos que contar las bolsas para distribuir la organización entre compañeros de otras aulas; luego tuvimos que ordenar las bolsas, de manera que tengan una presentación llamativa. Contamos con la contribución del profesor Davis para poder cerrar las bolsas con cinta y además cortar el sobrante de bolsa.
A partir de esto, pude comprender la importancia de dar ofrendas con esfuerzo y una buena presentación, puesto que ello refleja tu empeño y voluntad que tienes para brindar ayuda a las personas que lo necesitan. Así mismo, es importante tener en cuenta que la apariencia es un factor sumamente importante en muchos ámbitos.

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